“No estoy en el PRI, ni Meade está en el PRI”, aclara Lozano

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El senador Javier Lozano, quien tras 12 años de militancia renunció al PAN para sumarse al equipo de trabajo del precandidato del PRI, José Antonio Meade, aclaró que no se afilió a partido político alguno y que quedó como legislador independiente.

“No estoy en el PRI, ni Meade está en el PRI. Yo no me estoy afiliando a ningún partido y quedo como senador independiente”, aseguró en entrevista en Imagen Radio.

Además, dijo, muchos militantes y simpatizantes del PAN darán su respaldo a Meade Kuribreña, porque es quien “representa mejor los valores panistas”.

El exsecretario de Trabajo insistió este jueves que los problemas en Acción Nacional fueron causados por Ricardo Anaya, expresidente nacional de ese partido y hoy precandidato presidencial de la coalición “Por México al Frente”, conformada por Acción Nacional, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y Movimiento Ciudadano (MC).

“Lo que logró Anaya fue diseminar el voto panista. La descomposición comienza cuando Anaya hace evidente su papel de ser juez y parte: ser presidente y candidato a la Presidencia. Lo va distorsionando todo y se lleva a mucha gente”, apuntó Lozano.

Y explicó que tomó la decisión de salir de las filas del panismo luego de que el exgobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, descartó ir por la candidatura presidencial para dejar a Anaya como único precandidato de la coalición.

“No sé si hubo negociación o si Rafa vio que no había garantías de una competencia interna en el partido. Eso fortalece mi convicción de que el presidente es Meade. En congruencia, recojo mis cosas y me formo donde creo que debo de estar”, dijo.

Añadió: “A mí me gusta Meade, porque trabajamos hace años. Sin duda voy con Meade porque llegó el momento en que terminó la esperanza, pues esperaba que Moreno Valle se pusiera frente a Anaya”.

Ayer, un día después de renunciar a Acción Nacional, Lozano lanzó: “Me voy decepcionado por la degradación del PAN en manos de un joven dictador que, en su obsesión por el poder, fracturó gravemente al partido”.

Y advirtió que además de resaltar las ventajas de la precandidatura de Meade, se empeñará en mostrar al público “quién es ese abusivo traidor detrás de la máscara de Ricardo Anaya”.