Elba Esther Gordillo se somete a estudios tras un prolongado desmayo

CIUDAD DE MÉXICO.- La exlideresa magisterial Elba Esther Gordillo sufrió un prolongado desmayo en el cuarto de hospital en el que está recluida.

A través de un comunicado difundido este domingo, la defensa legal de la maestra informó que el viernes 4 de agosto pasado, los médicos del hospital y su médico tratante intervinieron de inmediato para que la maestra pudiera recuperar la conciencia.

Tras el incidente, se determinó como necesario practicar una serie de estudios a efecto de descartar o corroborar que el síncope sufrido no derive en una isquemia cerebral, dado el antecedente de los dos aneurismas que la maestra Gordillo presenta.

La mayoría de los estudios se llevaron a cabo en el Hospital María José Roma, sin embargo, el especialista en medicina interna así como su médico tratante, requirieron la práctica de una Angio (resonancia de vasos supraórtidos, vasos del cuello y vasos intracraneales), para lo cual se solicitó un traslado transitorio al Hospital Ángeles del Pedregal, pues en el nosocomio en el que se encuentra, no hay aparatos clínicos aptos para esos estudios.

Por lo anterior, dice la defensa, el día sábado por la noche fue posible su traslado con vigilancia policiaca para la práctica de dicho estudio.

Violaciones sistemáticas

En el documento, se acusa al Magistrado del Primer Tribunal Unitario de cometer violaciones sistemáticas al negar el beneficio de prisión domiciliaria a Gordillo, pese haber obtenido sentencias favorables en dos juicios de amparo.

Señalan que, por una parte, han prolongado su estancia en un hospital (con las implicaciones que ello conlleva), pese que especialistas del sector público como privado consienten en que la paciente debe atenderse en su domicilio, y por la otra, le han generado una carga de estrés inhumana e intolerable a todas luces que han puesto en riesgo su salud y por ende su vida.

“Violaciones tales como decir que la maestra Gordillo no cuenta con un dictamen médico de embarazo. Tal ‘razonamiento’ no solo rebasa en lo absurdo, sino que pone de manifiesto la mala fe del magistrado en quien se supone su papel es el de velar por las garantías fundamentales de los ciudadanos”.

Los abogados añaden el argumento de que existe “riesgo de fuga” cuando se trata de una persona que ha enfrentado su proceso penal con dignidad, y que “lo único que busca es estar al lado de su familia, principalmente de sus nietos y bisnietos, se antoja ilógico a todas luces pensar que dicho supuesto se pueda actualizar, aunado a un estado de salud precario”.

Apunta que su permanencia en un hospital por un tiempo tan prolongado (más de cuatro años) la expone a enfermedades nosocomiales, que podrían ser fatales dada su condición mono renal, al haber donado un riñón años atrás.

De igual forma, subraya que el permanecer 24 horas en un cuarto hospitalario somete a la paciente adulto mayor a un stress descomunal, lo que en nada contribuye a sus variables de presión arterial (las que a su vez pueden detonar un problema fatal en los aneurismas cerebrales que padece y el ateroma que presenta).