Venezuela acusa a México de ser “cómplice” de las acciones de grupos extremos opositores

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El gobierno de Venezuela acusó a México de ser “cómplice” de la oposición y de tratar de “socavar la estabilidad democrática” del país.

De acuerdo con información difundida por el diario El País, los ataques se producen en un momento en que la diplomacia mexicana ha decidido dar un paso al frente y asumir el liderazgo de los países latinoamericanos ante la crisis que azota a Venezuela.

El desencadenante de la última polémica –puntualiza el rotativo– ha sido la reunión extraordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA) que, a instancias de México, se pretende celebrar este miércoles y que Venezuela rechaza. De celebrarse, la canciller chavista Delcy Rodríguez ha asegurado que su país iniciará los trámites para salir del organismo internacional.

Promovido por México, el encuentro –el de más alto nivel previo al de los jefes de Estado– pretende establecer una fecha para una reunión de los cancilleres de la OEA.

En una carta publicada este martes, aunque fechada un día antes, la misión diplomática del gobierno de Nicolás Maduro ante la OEA rechaza la “declaración de apoyo a las decisiones y recomendaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre Venezuela”, que se pretende discutir este miércoles. Esto supone un paso más en la intención del secretario general, Luis Almagro, para obligar a Venezuela a aceptar una solución consensuada a la crisis del país sudamericano, destaca El País.

“Con este tipo de iniciativas México se convierte en cómplice y encubridor de los graves episodios de violencia que contra las personas, agentes de policía y la infraestructura pública han protagonizado grupos extremos opositores al Gobierno que intentan socavar la estabilidad democrática de Venezuela”, afirma la misiva.

“Resulta vergonzoso cómo el Estado mexicano se aleja cada vez más de América Latina y el Caribe para apoyar intereses imperiales. Es contradictorio que México, que ha sido tan crítico con la CIDH, apoye sus prácticas destinadas a fijar posición pública antes de investigar los hechos con ponderación, equilibrio y profundidad”, se lee en otro comunicado.

Las duras críticas de Venezuela no son casuales. México –apunta el diario– ha cambiado en las últimas semanas sustancialmente su posición ante la crisis del país sudamericano y ha dado un viraje rotundo a su política diplomática, tibia durante la última década.

“No podemos y no debemos seguir siendo indiferentes, se trata de una violación sistemática a los principios de la democracia”, aseguró recientemente el canciller Luis Videgaray, lo que propició que su homóloga venezolana, Delcy Rodríguez, le tachase de “servil”.

El objetivo de México, sede de la Asamblea General de la OEA a finales de julio, es celebrar una reunión de cancilleres para tratar de buscar soluciones a la crisis. Venezuela ha asegurado que, de celebrarse sin su consentimiento ese encuentro, iniciaría el proceso de abandono de la OEA, lo que en ningún caso sería inminente.