Panistas y priistas de Veracruz se cuelgan “triunfo” del arresto de Duarte

XALAPA, Ver. (proceso.com.mx).- Aún no toca suelo mexicano tras su aprehensión, pero el exgobernador priista Javier Duarte de Ochoa ya es motivo de disputa y confrontación política en Veracruz, donde priistas -amigos y militantes de su partido político- y panistas se adjudican su captura

Hoy al mediodía, el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares citó a la prensa para en una lectura de mensaje, presumir la captura de su antecesor en el gobierno.

“Me comprometí a que Duarte sería detenido y se le aplicaría la ley. Hoy ya está en la cárcel”, dijo Yunes al recordar el cúmulo de denuncias penales en su contra.

Yunes Linares afirmó que la detención de Duarte es “un gran paso” para hacer justicia a más de ocho millones de veracruzanos que sufrieron las brutales consecuencias de 12 años de corrupción.

 

“En estas denuncias se aportaron los elementos que permitieron obtener la orden de aprehensión ya ejecutada. Me siento muy orgulloso de haber contribuido a lograr lo que todo el pueblo de Veracruz exige con energía y coraje: que se sancione a Javier Duarte y a toda la banda que saqueó a nuestro estado dejándonos en la quiebra financiera”.

En contraste, el primo hermano de Yunes Linares, el senador priista Héctor Yunes Landa, afirmó que el triunfo es de Enrique Peña Nieto y que la detención de Duarte -destacó- es como un “domingo de resurrección” para todos los veracruzanos.

Incluso, Yunes Landa aseguró que resultó más astuto su “jefe político” -así le decía Héctor Yunes a Javier Duarte- que Joaquín El Chapo Guzmán, quien duró cinco días menos prófugo de la justicia (185 a 180 días) que el mandatario veracruzano.

El líder estatal priista Renato Alarcón también pidió que en justa dimensión, la detención de Duarte es un logro del gobierno federal, de la PGR, de Enrique Peña Nieto y de la Interpol, al destacar que su captura es la prueba “fehaciente” de que el gobierno federal de Peña Nieto actúa con transparencia y apegado a derecho, comprometido -señaló Alarcón- con la justicia en Veracruz.

En el World Trade Center, Yunes Linares dijo que dedicó 13 años de su vida a documentar el atraco a las arcas públicas de Veracruz.

“Durante estos largos años exhibí la corrupción y demandé que se frenara el saqueo. Toda mi familia tuvo que pagar las consecuencias de haber tomado la decisión de enfrentar a la banda que se apoderó del gobierno de Veracruz. La guerra sucia en contra nuestra fue brutal. Pero lo más grave es que llegaron a la agresión personal en contra de Miguel, mi hijo, quien salvó la vida después de un grave atentado. Así de fuertes y sucios son los intereses que los Yunes, desde la oposición, afectamos y pusimos al descubierto”, presumió el mandatario, quien a diferencia de otras ocasiones no permitió el intercambio de preguntas y respuestas de la prensa.

Dicha negativa a responder cuestionamientos obedeció al manto de impunidad en el que quedó la esposa y expresidenta del DIF Estatal, Karime Macías de Duarte, quien no fue aprehendida en Guatemala y regresó a México en un vuelo normal de clase turista, pese a que la Fiscalía General del Estado (FGE) presumió que la esposa de Duarte también se encontraba inmersa en diversas carpetas de investigación por lavado de dinero, peculado, desvío de recursos y enriquecimiento ilícito.

El fiscal Jorge Winckler desde ayer, presuroso, tuiteó una y otra vez que la detención de Duarte de Ochoa fue gracias a las denuncias e investigaciones del gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes.

Desde Twitter, el líder nacional de Morena, Andrés Manuel López Obrador también entró al rejuego de la polémica al asegurar que la detención de Javier Duarte es “un chivo expiatorio” para simular -dijo- que PRI y PAN combaten la corrupción.

Yunes fustigó que López Obrador se mostraba preocupado por el cobijo que Duarte dio a Morena en Veracruz e insistió en que gracias a que lo denunció, el exmandatario veracruzano está en prisión.

El gobernador recordó que hoy ya están en prisión quienes fueron secretarios de Finanzas, Mauricio Audirac, de Infraestructura y Obras, Francisco Valencia, y el de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez Zurita.

“Sigue procesado penalmente y sujeto a prisión domiciliaria quien fuera gobernador interino y prestara el helicóptero para la fuga”.

Se encuentran procesados quienes fueran secretario del Trabajo y director del Seguro Popular.

Duarte de Ochoa fue detenido más de diez meses después de que su partido, el PRI, perdiera la gubernatura de Veracruz a manos de una coalición de oposición y casi seis meses después de que la PGR le liberó una orden de aprehensión.