Greenpeace denuncia “incapacidad” de gobierno mexicano para conservar a la vaquita marina

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La organización ambientalista internacional Greenpeace denunció la “incapacidad” del gobierno mexicano para combatir las causas de fondo que afectan la conservación de la vaquita marina en su hábitat natural y alertó por el riesgo que implica el fin de la veda pesquera de totoaba en el Alto Golfo de California.

En un comunicado, aseguró que “la ineficiencia de una veda pesquera efectiva para detener la muerte de ejemplares de vaquita marina, aunada al cambio de estrategia hacia un plan de emergencia que busca conservar a esta especie endémica mexicana en cautiverio, representan un reconocimiento tácito de la incapacidad de las autoridades para combatir las causas de fondo que afectan a esta especie en su hábitat natural”.

Y es que, recordó, este lunes 10 de abril venció el plazo de dos años para la veda pesquera en el Alto Golfo de California. Ello, alertó, implica que podría volverse a pescar en la zona con redes que amenazan a la vaquita marina.

Dicha prohibición, dijo, falló en su objetivo de evitar la muerte de esta especie endémica de México al quedar atrapada en las redes usadas en la captura del pez totoaba, cuya vejiga natatoria (o buche) se vende hasta en nueve mil dólares para después ser comercializada en China debido a sus supuestas propiedades afrodisíacas o sanatorias.

Según Greenpeace, la evidencia del fracaso está en que sólo en marzo pasado fueron hallados en la zona dos cadáveres de vaquita, entre los menos de 30 ejemplares que quedan, según el último conteo del Comité Internacional para la Conservación de la Vaquita Marina (CIRVA).

El análisis de la organización ambientalista considera que la veda deja al descubierto “la falta de coordinación entre las dependencias gubernamentales”, ya que, pese a los esfuerzos de salvar a la marsopa más pequeña y amenazada del mundo, “no se ha conseguido detener la pesca de totoaba, ni se han desarrollado alternativas reales para la comunidad, que les permita generar ingresos a partir de otra actividad; por el contrario el impedimento para pescar ha exacerbado la indignación de los pescadores locales”.

Medidas desesperadas

El pasado 4 de abril, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) anunció la aplicación de un plan de emergencia para la recuperación de la vaquita marina, que incluye una inversión de tres millones de dólares para capturar a las especies sobrevivientes con apoyo de delfines de la Marina estadunidense y trasladarlas al cautiverio.

Se trata, denunció Greenpeace, de una medida “desesperada ante el alto riesgo que implica someter al estrés de captura, transporte y confinamiento a animales que nunca han pasado por eso”.

Y aunque la medida es “temporal”, agregó, mientras se desarrollan redes de pesca menos agresivas para la vaquita, “las dificultades implícitas del plan de emergencia y la falta de acciones efectivas en la estructura económica, social y ambiental en la región hacen difícil confiar en las buenas intenciones de las autoridades”.

Peor aún, manifestó alarma por la posibilidad de que el confinamiento de las vaquitas en un rincón del Alto Golfo de California “distraiga de las obligaciones ineludibles de combatir las causas de fondo del problema: la pesca de totoaba, prohibida recientemente en el Código Penal y rezagar aún más el desarrollo de oportunidades económicas para los pescadores locales”.

Ante esta situación, la organización internacional exhortó al gobierno mexicano a que la estrategia de conservación de la vaquita marina en cautiverio “no distraiga la atención de problemas graves que necesitan ser resueltos, como poner fin a la pesca de totoaba y la falta de oportunidades para pescadores”.

También le exigió enfocar sus esfuerzos en la búsqueda y aplicación de esquemas económicos que desincentiven la pesca de totoaba en la región y apoyen el desarrollo económico de las comunidades locales.

Por último, demandó “un marco de seguridad suficiente que elimine las amenazas contra organizaciones ambientalistas y permita su valioso trabajo en favor de la preservación de la especie”.