70.- Eviel Pérez Candidato de Ulises Ruiz
Marzo 2, 2010
70.- El Registro de Eviel Pérez Magaña como precandidato único del PRI al gobierno del Estado de Oaxaca es la consumación del dominio del arte de la oportunidad y le prueba rotunda que en el Priísmo oaxaqueño siguen dominando los paradigmas de la simulación democrática (cuando hablo de oportunidad me refiero a una abstracción vista como el arte que en cualquier manual de ciencia política es vital para llegar al poder) Eviel en su carrera priísta ha sabido sacar partido de esta palabra, y con creces, en 7 años desde que dejará el cargo como Presidente Municipal de Tuxtepec para irse como diputado federal la primera vez, hasta la Coordinación de Diputados Federales Oaxaqueños de la bancada su partido en el Congreso de la Unión de la que ha pedido licencia para encarar el proceso electoral echado a andar. Eviel ha sabido moverse como camaleón en las altas esferas de la “burbuja” oaxaqueña, y se ha puesto en la antesala de la gubernatura con los resquemores y peligros que significa no llegar con el respaldo general de las piezas claves que durante 5 años sirvieron a Ulises para mandar en Oaxaca. Sin embargo Eviel Pérez Magaña supo capitalizar ante los ojos de Ulises el poder económico y electoral de la Cuenca para defenderse de esas potestades que al igual que él han anhelado la Gubernatura Oaxaqueña. Eviel ha sabido vender su terruño como una opción electoral que pudiera revalidar el triunfo aplastante del 2009 cuando todas las fuerzas del PRI regional trabajaron a su favor, (¿hoy son los mismos escenarios? Es una pregunta que sólo se contestará en unos meses con la victoria o la debacle del priísmo en la región puesto a competir contra un posible Gabino Cué apostándole al voto no contra Eviel, sino contra “el candidato de Ulises). Eviel Pérez supo imponer la consigna de no hacerle sombra al amo y ofrecerle un proyecto a futuro de negocios transexenales de conseguir la victoria el 4 de julio, supo imponer bajo su costado la seguridad de no evidenciar los errores del sexenio Ulisista con una imagen conciliadora que en el fondo como buen artista de la política y sus preceptos universales sabe no ofender a la persona equivocada, (llámese magisterio, organizaciones sociales, medios de comunicación, y todos esos alfiles arrebatados a sus competidores ofreciéndoles cargos públicos en la administración que él pudiera encabezar).
Eviel Pérez Magaña ha hecho oficial lo que se sabía desde hace siete meses, es el candidato de Ulises, su delfín, su posible sucesor, la simulación contra “las aspiras” terminó. ¿Qué sigue? Dejar que se asome Nicolás Maquiavelo con su frase poderosa hablando de la grilla “ Hay cosas que se hacen pero no se dicen”. En la política oaxaqueña (posiblemente en toda) se puede ejecutar lo indefendible pero no es normal que salgan a defenderla públicamente. La acción es que Eviel Peréz será candidato del PRI al gobierno del estado. El argumento es que fue en un proceso de inequidad descarnada (lo dijeron las “aspirinas” por aquello de la ley mordaza). Eviel Pérez estuvo en el momento adecuado y apostó de alguna manera por la estrella que amigos y detractores han visto en él durante su carrera política. Todo eso es cierto, el hoy precandidato de “unidad” del PRI sabe que está ante la oportunidad de su vida de transformar Oaxaca ( la ciudadanía en su bondad seguramente espera que dicha transformación no sólo sea en infraestructura carretera o en obras de relumbrón, la ciudadanía en su bondad seguramente podría sumarse a su causa cuando empiecen los spot publicitarios hablando de su origen humilde y luchon, la bondad ciudadana podría llevar a Eviel a la gubernatura pero. ¿Hasta dónde el actual precandidato del PRI tendría que separarse de la figura de URO para que esos ciudadanos a los que los spots no hacen nada con sus consciencias y pudieran confiar en que la alianza que empieza a pregonar es de verdad con la gente?).
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